La importancia del sujetador después de una cirugía mamaria

|Rocío Roca Picó

Sales del quirófano y piensas: "Lo difícil ya pasó". Casi. Falta un personaje que parece secundario y en realidad es clave en tu recuperación: el sujetador. Tras un aumento, una reducción, una mastopexia o una reconstrucción, elegir bien no es un capricho de lencería, es parte del tratamiento.

Tu pecho entra en modo recuperación

Tu pecho acaba de cambiar y necesita mimos con criterio. Un buen sujetador postoperatorio ayuda a reducir la hinchazón con una ligera presión constante, sujeta para evitar tirones y protege las cicatrices que siguen cicatrizando. Además, con la piel tan sensible es importante ahorrar roces y molestias.

Las claves para acertar

Olvida lo que sueles mirar al comprar lencería: ahora manda la funcionalidad.

El primer requisito es que no lleve aros, porque presionarían justo la zona que está cicatrizando. El segundo, que se abroche por delante, porque en los primeros días levantar los brazos es una misión casi imposible. Es muy importante que las costuras sean planas y los tirantes regulables, para ir adaptándolos a una hinchazón que cambia de una semana a otra.

Nuestro consejo es que compres el sujetador antes de operarte y que tengas dos para alternar mientras uno se lava.

Cuánto tiempo es conveniente llevarlo

Depende de cada paciente y de cada intervención, pero como orientación muchos especialistas recomiendan llevarlo día y noche durante varias semanas; tras un aumento de pecho, es habitual mantenerlo hasta las 6-8 semanas.

Sí, también para dormir, porque por la noche nos movemos sin darnos cuenta. Los aros se evitan como mínimo durante varias semanas, y hay profesionales que aconsejan esperar meses. Recuerda, la última palabra la tiene siempre tu cirujano.

El regreso a tu lencería de siempre

Llegará el día, y será gradual. Primero, prendas sin aros, cómodas y con buen soporte, después, con el visto bueno médico, volverán los aros.

Ojo: tu pecho puede tener una talla nueva, así que vuelve a medirte antes de comprar.

Cuidar tu pecho ahora es la mejor inversión para lucirlo después. Paciencia, buen sujetador y hacer caso a tu cirujano es el truco para la fórmula ganadora.